Historia

     El centro para la Integración “Jerome Bruner” fue creado en el año 1998 en la comuna de Osorno con el objetivo de darle una nueva mirada y con el desafío de trabajar con la diversidad de niños y jóvenes que asocian necesidades educativas permanentes.

     Debido a lo anterior y relacionado con los aspectos curriculares comenzó a desarrollarse en el “Jerome” un enfoque educativo ligado a los primeros movimientos de Integración Escolar, trabajo que se desarrolló en esos años según la actual ley 20.201 Decreto 170/2009, nuestra nueva mirada nos hizo anticiparnos a lo que hoy se concibe como Integración, pretendiendo caminar hacia la inclusión.

     Este planteamiento de la atención a la diversidad centrado en el alumno conlleva a procesos de mediación diferentes, dirigidos y pensados en la evolución del desarrollo de todo estudiante sin hacer la distinción de discapacidad.

     En lo organizativo institucional la estructura curricular ha tenido que sufrir varias modificaciones con los cambios de políticas de la Educación Especial, dado que somos reconocidos administrativamente como Escuela Especial, pero desde otro prisma nuestra misión y visión se aleja mucho de lo que conlleva a una Escuela Especial tradicional, nuestro Centro persigue otros objetivos como lo son, dotar a nuestro alumnado con diferencias funcionales para su tránsito a una vida adulta activa, proporcionando los apoyos necesarios que cada estudiante necesita según el contexto en el cual se desarrolla y según sus potencialidades. Dado que la exclusión social es un problema multidimensional, y los diferentes aspectos que la componen, si no son superados, en la mayoría de los casos llevan a nuestros alumnos, luego de haber cumplido el transito legal de paso por una educación especial (26 años) a volver a sus hogares sin la oportunidad de acceder a una calidad de vida óptima si no se le entregan los apoyos necesarios.
Por tanto, en este devenir histórico hemos transitado por muchos cambios con la meta fundamental de preparar a nuestros alumnos para llevar a cabo diferentes alternativas de entrenamiento de habilidades y/o competencias, trabajando al unísono con la familia. Nos hemos centrado en un modelo curricular de Conductas Adaptativas en Habilidades conceptuales, prácticas y sociales permeabilizado por el currículo nacional vigente. El objetivo es conseguir el máximo nivel de autonomía y de independencia personal. Se trata de preparar a los alumnos para vivir del modo más autónomo posible, bien con su familia o bien en otro tipo de contexto. Preparar a nuestros alumnos para relacionarse con los demás, adaptarse e integrarse en la comunidad en la cual se desarrollan.

     Para el logro de este gran desafío de un Proyecto Educativo diferente, ha sido necesario establecer una línea de trabajo educativo que siga un hilo conductor a lo largo de todo el proceso de enseñanza aprendizaje y desarrollo de nuestros alumnos con el objetivo de que la transición a la vida escolar regular y /o adulta ,para los con menos competencias, se lleve a cabo con la mayor normalidad posible, para esto ha sido necesario estar en innovación constante, por cliché que suene el concepto tan rebuscado de innovación, pero es el que ha posibilitado al equipo de especialistas del Centro con el equipo multidisciplinario ir continuamente creando valor, interpretando y anticipándose a las necesidades de cada uno de nuestros alumnos como personas únicas e individuales ,e interactuando dentro de su red de familia y según las exigencias de un entorno social en constante cambio.